Se recomienda que las mujeres comiencen a hacerse los mamogramas a partir de los 40 años de edad, y continúen con los mismos cada año siempre y cuando se mantengan en buen estado de salud.
Los exámenes clínicos de los senos deben ser parte del examen de salud periódico, cada tres años para las mujeres de 20 a 39 años de edad y cada año para las mujeres de 40 o más.
Las mujeres deben saber cómo sus senos se sienten normalmente y notificar inmediatamente a sus médicos cualquier cambio que surja. El auto examen del seno es una opción para las mujeres después de cumplir 20 años de edad.
Las mujeres que tienen un alto riesgo (riesgo durante la vida mayor de 20%) deben someterse a una imagen de resonancia magnética (MRI por sus siglas en inglés) junto con un mamograma cada año. Las mujeres a un riesgo incrementado de forma moderada (riesgo durante la vida del 15% al 20%) deben hablar con su doctor sobre los beneficios y limitantes de agregar una prueba de detección con MRI a su mamograma anual. La prueba de detección de MRI anual no se recomienda en mujeres cuyo riesgo de cáncer del seno durante la vida sea menor al 15%.