Fundacion Anna Gabriela Ross
 

Cómo Detectar el Cáncer del Colon y Recto (Colorrectal)?

A partir de los 50 años de edad, tanto hombres como mujeres con un riesgo promedio de padecer de cáncer colorrectal, deben someterse a una de las pruebas de detección que se presentan a continuación. En caso de estar disponibles y si usted está en la disposición de someterse a una de estas pruebas más invasivas, se prefieren las pruebas que están diseñadas para encontrar pólipos y cáncer en etapa inicial. Hable con su doctor sobre qué prueba es la más adecuada para usted.

Pruebas para encontrar pólipos y cáncer

  • Sigmoidoscopia flexible cada cinco años.*
  • Colonoscopia cada 10 años.
  • Enema de bario de doble contraste cada cinco años.*
  • Colonografía CT (colonoscopia virtual) cada cinco años.*

Pruebas para encontrar principalmente cáncer

  • Una prueba anual de sangre oculta en las heces fecales (FOBT, por sus siglas en inglés).*/**
  • Prueba inmunoquímica fecal (FIT) cada año.*/**
  • Prueba de ADN en las heces fecales (sDNA), intervalo incierto.*

* Si la prueba da positivo, se debe realizar una colonoscopia.

** Para la FOBT o FIT utilizada como prueba de detección, se debe usar el método de muestras múltiples realizado en el hogar. Una FOBT o FIT que se tome en el consultorio médico durante un examen digital del recto no es adecuada para la prueba de detección.

Las personas deben hablar con sus médicos sobre comenzar las pruebas de detección de cáncer colorrectal a una edad más temprana y/o hacérselas con mayor frecuencia, si tiene cualquiera de los siguientes factores de riesgo de cáncer colorrectal:

  • Antecedentes personales de cáncer colorrectal o pólipos adenomatosos.
  • Antecedentes personales de enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn).
  • Antecedentes familiares significativos de cáncer o pólipos colorrectales (cáncer o pólipos en un familiar de primer grado [padre, madre, hermanos o hijos] menor de 60 años o en dos o más familiares de primer grado de cualquier edad)
  • Antecedentes familiares conocidos de síndromes de cáncer colorrectal hereditarios, como poliposis adenomatosa familiar (FAP) o cáncer del colon hereditario no asociado a poliposis (HNPCC).
  • Cáncer cervical (cuello uterino)

Todas las mujeres deben comenzar las pruebas de detección del cáncer del cuello uterino tres años después de haber comenzado las relaciones sexuales (coito), pero no más tarde de los 21 años de edad. La prueba de detección se debe realizar anualmente junto con la prueba normal de Papanicolaou, o cada dos años si se usa la prueba más moderna del Papanicolaou en líquido.

A partir de los 30 años de edad, las mujeres que hayan tenido tres pruebas consecutivas con resultados normales pueden hacerse las pruebas cada dos a tres años. Otra opción razonable para las mujeres mayores de 30 años consiste en hacerse las pruebas cada tres años (pero no con más frecuencia) ya sea con la prueba convencional de Papanicolaou o Papanicolaou en líquido, más la prueba HPV DNA. Las mujeres que tengan ciertos factores de riesgo, tales como la exposición a dietilestilbestrol (DES) antes del nacimiento, infección con el VIH (HIV en inglés), o un sistema inmunológico débil debido a transplante de órgano, quimioterapia, o uso prolongado de esteroides deben continuar las pruebas de detección anualmente.

Las mujeres de 70 años o más, que hayan tenido tres o más pruebas de Papanicolaou consecutivas con resultados normales, y que no hayan tenido ninguna prueba con resultados anormales en los 10 años anteriores, pueden dejar de hacerse las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino. Las mujeres con antecedentes de cáncer del cuello uterino, exposición a dietilestilbestrol (DES) antes del nacimiento, infección con VIH, o un sistema inmunológico débil deben continuar las pruebas de detección mientras estén en buen estado de salud.

Las mujeres que se hayan sometido a una histerectomía total (extirpación del útero y del cuello uterino) puede que dejen de hacerse las pruebas de detección del cáncer de cuello uterino a menos que la cirugía se haya hecho como tratamiento de precáncer o de cáncer del cuello uterino. Las mujeres que hayan tenido una histerectomía sin la extirpación del cuello uterino deben seguir las guías anteriores.